Este famoso plato italiano, la lasaña de carne, es uno de nuestros favoritos en casa.
Como dice el refrán: "Una imagen vale más que mil palabras". Apreciar el queso cheddar tostado y fundido con la besamel, el orégano y el resto de quesos, es una maravilla siempre que os gusten el queso y los lácteos, por supuesto.
Así que hoy vamos a hacer un homenaje a este plato, coincidiendo con el Día Mundial de la Pasta que se celebró, como cada año, el pasado 22 de octubre.
Durante el Congreso Mundial de la Pasta celebrado en Roma el 22 de octubre de 1995, se reconoció a este producto como el alimento más consumido y "adorado" en todo el mundo, por ser uno de los más completos por su capacidad nutritiva, energética y económica. Así que desde entonces se celebra el Día Mundial de la Pasta.
Su elaboración no tiene ninguna dificultad, tan solo tenemos que preparar, por un lado, el relleno de carne con la salsa de tomate, por otro lado, cocer las placas de lasaña teniendo cuidado de que no se rompan al sacarlas una vez cocidas, y por otro lado, hacer la besamel.
Con todo ello, ya podemos montar la lasaña, que la culminaremos con cobertura de salsa besamel y abundante queso rallado para, posteriormente, gratinarla en el horno. Con este fin la montaremos en un recipiente refractario.
Con estos ingredientes nos saldrán unas 6 u 8 raciones.
Si os parece mucha cantidad, no os preocupéis, pues se conserva perfectamente unos 3 o 4 días en nevera, aunque seguro que no durará tanto tiempo, una vez la hayáis probado.



